Estás aquíReflexión de Misiones en Cerro del 4 (GDL)
Reflexión de Misiones en Cerro del 4 (GDL)

Misiones /\cerro del 4 2008
Nos fuimos de Misiones a Cerro del 4 en Semana Santa. Éramos alrededor de 30 jóvenes entre JUVENILES Y FEFUS y además la familia Baños y mi papá. Todos de aquí de Guadalajara excepto Lucy, que es de Monterrey. Acompañados de los Misioneros del Espíritu Santo. Nuestro capi: JESÚS
Aprendí muchísimas cosas, conocí gente increíble y me di cuenta que esto se pone cada vez más cañón...
- Aprendí
Necesitas abrir los ojos y dejarte llevar por los caminos que Dios quiere llevarte. Cosas que para nosotros son comunes y sin razón; para otras personas son muy importantes: la forma en como te ríes, la manera en que hablas, la forma en que parpadeas y el hecho de como respiras. No únicamente cuando estás de misiones
- Conocí
Me gustaría ir más allá de decir que somos privilegiados por todo lo que tenemos y a veces no lo valoramos; pero, creo que todo eso ya lo sabemos. No olvidemos de que debemos ser ejemplo de vida, debemos ser dignos discípulos de JESÚS. Todos nosotros llevamos un distintivo: somos JÓVENES CATÓLICOS. Es nuestra responsabilidad que con nuestra juventud, sinónima de fuerza, hagamos un mejor mundo para todos.
En Cerro del 4, a los misioneros nos llamaban los "peves" (PVs) por Pañuelos Verdes, que era nuestro distintivo. Para nosotros era algo simbólico el hecho de traer el paliacate verde; pero para las personas de cerro, era algo a lo que les gustaría aspirar. Unos niños me preguntaron: "¿Qué se necesita para ser misionero?". Con esto quiero transmitir la importancia de realmente ser y dar ejemplo en Cristo porque sólo así las personas te dirán "¿Me regalas tu paliacate?". Es decir quiero ser como tú, quiero ser como Cristo.
Y por último quiero decirles que Dios no nos quiere tristes, aburridos, sin-sentido, decepcionados, desilusionados ni faltos de esperanza... De esto me di cuenta cuando me pasó lo siguiente. En la comunidad donde estaba había una cuerda que antes se usaba para tocar la campana pero se rompió, y nosotros la usamos para saltar la cuerda, para jalar la cuerda, en fin para divertirnos en grande. ¿Saben cuántos pies brincaron esa cuerda? Muchísimos. Dios no nos quiere como cuerdas de campana que sólo se usan en misa, Dios quiere que vivamos Su Palabra con la gente.
Cuídense mucho y espero q esta reflexión de las misiones acá en GUANATOS les ayude en su vida diaria. Acuérdense lo que dijo San Gregorio: ”Cristo y yo somos mayoría”
Raúl Padilla Calvo
Misionero de FEF Guadalajara